Balnearios de Rocha

La Paloma - Se ingresa desde Ruta 9 en el km. 208 a través de la rotonda existente, doblando hacia el sur por ruta Nº 15.

El balneario posee diferentes tipos de playas, desde las muy mansas a las de mayor oleaje.

En el centro de La Paloma se concentran los restaurantes, supermercados, farmacias, inmobiliarias, heladerías, información turística y banco.

Durante todo el año, se presentan en esta zona las condiciones para la práctica de surf, también se observan en los meses de invierno y primavera, ejemplares de Ballena Franca Austral cercanos a la costa.

En cuanto a la oferta de entretenimientos se pueden mencionar: cine, exposiciones varias, teatro de verano, estadio, biblioteca, centro cultural, feria artesanal, parque infantil, plaza de juegos en el puerto, casino, boliches y pubs.

El Faro del Cabo Santa María, con sus 30 metros de altura y un radio lumínico de 20.5 millas, ilumina las noches de los pescadores en alta mar. Subir su escalera de 150 peldaños, ofrece la posibilidad de deleitarse con una vista impresionante del océano y el balneario.

En el mismo lugar tiene la oportunidad de visitar el Reloj Solar más alto del Mundo construido en el año 2004 por el Rotary Atlántico La Paloma.

La Laguna de Rocha, declarada Parque Nacional Lacustre desde el año 1977 (Decreto 260/77), es zona de alimentación y refugio de más de 200 especies de aves permanentes y migratorias, destacándose la presencia de aves acuáticas de hábitat restringido como el flamenco.

La Pedrera - Está ubicada en el km 227,200 de la ruta 10, Juan Díaz de Solís, un poco más al este del Cabo de Santa María, sobre una península angosta y pequeña llamada Punta Rubia.

Balneario cosmopolita, con muy buena infraestructura de alojamientos, ideal para las vacaciones en familia, con playas aptas a los más variados deportes náuticos, y con muy buenas referencias de pesca deportiva.

A su playa principal se le conoce como el “desplayado” y se convierte en un gran centro de atracción durante los meses de verano.

Todavía en la playa sur, se pueden observar los últimos vestigios del buque pesquero “Cathay”, encalado en el año 1971, y dirigiéndose un poco más al sur, las “Barrancas de la Pedrera” ofrecen al caminante una sorprendente combinación de textura y colores de la naturaleza.

En la callecita central de La Pedrera, se encuentran su Club Social, su Iglesia, una feria artesanal, boutiques, y una variedad de pequeños comercios y restaurantes que brindan calidez y servicio para una estadía inolvidable.

La Rambla, es el lugar preferido a la hora de compartir un paisaje de luna llena, o de observar el cortejo de las ballenas francas en los meses de invierno.

El primer amanzanamiento del balneario está fechado en noviembre de 1898, de años posteriores, aún sigue en pie la primera casa de material, compuesta por una única pieza de piedra, arrancada del suelo, y unida por una delgada mezcla de arena, cal y agua, está ubicada en la rambla, de la principal a la izquierda, es la última antes de la esquina.

Cabo Polonio - El acceso al balneario se encuentra en el kilómetro 264, 500 de la Ruta Nº10, transitando un trillo de unos 7 Kms que recorre las dunas, se accede al mar a través de vehículos 4x4 autorizados, a caballo, o caminando.

Cabo Polonio es un peñón rocoso que se introduce en el mar, y emerge prolongándose en tres islas ; recientemente ingresó al Sistema de Áreas Protegidas de Uruguay, en calidad de Parque Nacional.

Comenzó siendo una pequeña aldea de pescadores, que gracias de la visita estable de turistas se fue convirtiendo en un lugar donde creció la actividad turística, se podría decir, en forma exponencial.

Un lugar exótico, mágico, que a pesar de no poseer servicios de luz eléctrica, ni agua corriente, ni gas natural, es fascinante y peculiar.

Un sitio en el mundo, con una pequeña población estable, donde reina la tranquilidad, interrumpida por el vuelo bajo de los teros, o el aullido de algún lobo marino.

Las puestas de sol parecen interminables y las sensaciones que entregan son indescriptibles. Cabo Polonio está lejos de la civilización tal como la conocemos, pero muy cerca a la perfección de la naturaleza.

Las casitas de irregular arquitectura, entre calles de arena y pasto, se alquilan por día o mes, también hay hosterías frente a la playa, donde funcionan restaurantes que ofrecen platos en base a frutos del mar. La movida nocturna a la luz de la luna, velas o faroles está en pequeños boliches donde se puede ir a beber, comer algo, escuchar música y hacerse amigos.

Barra de Valizas - Su camino de acceso se encuentra en el km 271,500 de la Ruta 10.

Barra de Valizas está ubicada entre enormes dunas y recostada al arroyo del mismo nombre. Posee una marcada identidad de pueblo sencillo, cálido donde conviven pescadores y turistas. Las calles interiores de pasto y arena, las casas sencillas, el gusto de la comida casera y la tranquilidad en la que se vive, embellecen este lugar.

En sus pequeños restaurantes se puede almorzar o cenar mariscos y pescados extraídos en la zona.

Desde Barra de Valizas, cruzando el arroyo, se llega al Cerro Bella Vista, una formación de granito prácticamente cubierta por arena, ofrece en su cima, un paisaje simplemente espectacular.

Es una pista natural y de pura adrenalina para los fanáticos del sandboard. Durante una caminata por la costa, en dirección a Cabo Polonio, pueden observarse restos del Don Guillermo, barcaza de la marina estadounidense, encallada en el año 1952.

Aguas Dulces - Ubicado en el kilómetro 277,500 de la ruta 10, Juan Díaz de Solís. El origen del balneario, proviene de los ranchos que los habitantes del cercano Castillos comenzaron a construir a comienzos del siglo XX.

El ritmo de Aguas Dulces es el de las caminatas, de la búsqueda de berberechos en la arena, de cocinar con “las recetas de la abuela”, de las ruedas de mate a la tarde y a la vez, de la movida en sus boliches por la noche.

Existen testimonios anegdóticos de cómo eran los baños en la playa de Aguas Dulces a principios del siglo XX. Había dos horarios distintos: uno para las mujeres y otro para los hombres.

Las mujeres se bañaban en el turno entre las 10 y las 11 hs. y los hombres entre las 11 y las 12hs. Los domingos iba un policía desde Castillos para vigilar que el horario se cumpliera estrictamente y el sector de playa a utilizar, porque había sectores diferentes de baño.

En la actualidad, posee la primera Playa Naturista de la zona, “La Sirena”, ubicada dos kilómetros al norte del centro del balneario.

Hacia 1930 comenzó la construcción de los primeros “palafitos” (ranchos sobre pilotes), que le aportaron esa fisonomía tan especial al balneario, y por lo que se conoció en todo el Uruguay y Argentina.

En sus costas la pesca es abundante y la brisa del mar se hace sentir con entera libertad en sus playas abiertas.

Muchas de sus calles y espacios públicos llevan los nombres de los barcos hundidos en las inmediaciones, detalle de particular interés y justicia, en mérito a la cantidad de náufragos que quedaron viviendo y aportaron al desarrollo del lugar.

La Esmeralda - Balneario ubicado en el km 280,5 de Ruta 9, entre Castillos y Punta del Diablo.

Sus playas extensas y poco concurridas, son el atractivo principal para quienes eligen pasar sus vacaciones en este lugar que invita a la meditación y contemplación de la naturaleza.

Diseminadas en su extenso bosque de pinos, acacias, y eucaliptus, existen aproximadamente 200 fincas, un complejo de cabañas, un camping, y varios comercios del rubro alimentación.

Sus calles tienen nombres curiosos, la principal, que lleva de la ruta al mar se llama Cruz del Sur, La Buena Vida, la Maga, La Siesta, Cuarenta Besos.

La historia de La Esmeralda, este balneario de Rocha con un futuro prometedor, comenzó con la forestación de sus extensas dunas, allá por el año 1950. Luego, los dueños de la forestación visualizaron su potencial turístico y fraccionaron la tierra en solares pensados para construcción de casas de veraneo.

Punta del Diablo - Punta del Diablo es un paradisíaco balneario al que se accede en el km. 298 de la Ruta 9.

Es un pueblo de pescadores de aire rústico, que conjuga una buena cantidad de complejos de cabañas, hoteles y campings, preferido en la actualidad por miles de turistas al año.

Caminar descalzos por sus calles de tierra, disfrutar de sus playas y conocer a su gente, son algunos de los placeres que pueden darse en este pequeño paraíso rochense.

En la Playa de Los Pescadores se encuentran las embarcaciones, amarradas y listas para hacerse a la mar. Todos los días, zarpan muy temprano en busca de pequeños tiburones, camarones, pez guitarra, lenguado, brótola y pescadilla.

Todas las tardes, es un espectáculo ver llegar las barcazas con su preciada carga y la tarea que realizan los pescadores para empujarlas hasta la arena.

Punta del Diablo es una zona privilegiada para quienes gustan de practicar surf, gracias a que las olas forman grandes picos frente a la playa de La Viuda. Durante la temporada veraniega se disputan campeonatos, con participación de deportistas locales y de países de la región.

Uno de los atractivos para visitar, es la feria artesanal, ubicada en el extremo rocoso del balneario, en los múltiples restaurantes y pubs los artistas le ponen música a los atardeceres.

El pueblo debe su nombre a que la zona de océano abierto, fue escenario de muchos naufragios en siglos pasados. Este lugar se pobló de pescadores a mediados de 1942, que se dedicaron a la pesca de tiburones, cuyo aceite se exportaba para alimento de los ejércitos en la Segunda Guerra Mundial.

Santa Teresa - El Parque Nacional Santa Teresa se encuentra ubicado entre los kilómetros 302 y 306 de la ruta Nacional N° 9 (Brig. Gral Leonardo Olivera).

La trayectoria de este lugar, se remonta al año 1762, cuando los portugueses previendo un nuevo conflicto con España, decidieron fortificar el punto llamado Castillos Chicos, (acceso al paso de La Angostura), llamada así esa estrecha franja de tierra entre el Océano y la Laguna Negra, así comenzó la obra de la mayor fortaleza histórica del Uruguay: La Fortaleza de Santa Teresa.

Pasó a manos de los orientales en 1825, y permaneció abandonada mucho tiempo, hasta que fue redescubierta por el historiador Horacio Arredondo, quien comenzó las gestiones para su reconstrucción en el año 1928.

“Arredondo propuso la formación de un parque que la circundara, con la idea de que fuera un jardín apaisado, donde se caracteriza la ausencia de dibujo, predominara la senda imprevista, el atajo, la huella del trillo, idea que tiene su origen en los artistas plásticos ingleses del siglo XVIII”.

En el Parque, hay zonas de recreo, de picnic, paseos públicos, playas sobre el Océano Atlántico y Laguna Negra, camping, complejos de cabañas, servicios generales incluyendo servicio médico y odontológico.

En sus 3000 hectáreas de extensión, se encuentran innumerables especies de flora autóctonas y exóticas.

La entrada al Parque Nacional Santa Teresa es gratuita.

Este parque cuya superficie alcanza las 3000 há, está habilitado en su mayor parte como zona de camping agreste, al este, el límite del Parque es el océano Atlántico, sobre el que existen cuatro playas, La Moza, Las Achiras, Playa del Barco, y Playa Grande.

En la “Capatacía”, (zona de oficinas), están los comercios de aprovisionamiento para los visitantes, restaurante, cajero automático, centro de informes y de interpretación ambiental, agencias de transporte y una oficina telefónica.

El invernáculo, fue construido en 1939, con el objetivo de cultivar especies de clima tropical. Su estructura es de granito y cúpulas de vidrio que no permiten el ingreso directo de los rayos solares. Contiene además, un sistema de calefacción y humedad controlada que permite el cultivo y crecimiento de especies de los 5 continentes.

El Sombráculo, fue construido en 1939, con el fin de cultivar plantas de origen sub- tropical, en su construcción las columnas principales son de granito, predominando en el techo y laterales varas de eucaliptus. Este sistema le brinda a las plantas abundante sombra y una correcta oxigenación, manteniéndose en un clima totalmente natural. Contiene en su interior más de 90 especies de todas partes del mundo. Existe en él también un acuario con una variedad importante de peces.

El Rosedal, jardín con aproximadamente 300 especies de rosas situado entre el sombráculo y el invernáculo.

El Chorro, es una piscina seminatural, construida en base a un pequeño arroyo y los accidentes naturales del terreno.

El Recreo del Soldado, es un camino autoguiado que lleva a un mirador desde donde se puede apreciar toda la zona de la angostura.

La Pajarera, fue construida en la década del 1930 cuando se reconstruyó la Fortaleza. El fin de la pajarera era la aclimatación de animales nativos y exóticos antes de ser soltados en el parque.

Actualmente, la Pajarera cumple el objetivo de tomar una especie en peligro de extinción y lograr su reproducción en cautiverio y reponer luego sus ejemplares al medio natural.

La Coronilla - Este balneario está ubicado sobre el km 314 de la Ruta 9.

Su estilo es el de las vacaciones en familia, posee extensas playas de finísimas arenas, cuenta con infraestructura de alojamientos en hoteles, complejos de cabañas, y numerosos chalets.

Los aficionados a la fauna marina y pesca deportiva, aquí están de parabienes, porque podrán optar por observar delfines o tortugas marinas desde los observatorios del Cerro Verde, y los entendidos en la pesca, se encontrarán aquí con uno de los mejores pesqueros naturales del mundo.

El Cerro Verde - Es un área costero-marina caracterizada por presentar una gran diversidad de ambientes y paisajes que sustentan un importante número de especies. Esta área de manejo de hábitat/ especies, forma parte de la Reserva de Biosfera Bañados del Este y Franja Costera, creada en 1965 con el fin de promover la buena relación entre el hombre y la naturaleza.

La fundación de La Coronilla comenzó con la llegada de los primeros colonos, en el año 1863 quienes integraron la Colonia Agrícola Santa Teresa, iniciativa que aportó a estas tierras varias familias de inmigrantes.

Un visionario de la época, Don Leopoldo Fernández comerciante afincado en la zona, en 1938 se abocó a la creación del balneario, y comenzó a vender solares en el amanzanamiento denominado inicialmente, Balneario Las Maravillas.

Barra del Chuy - El camino de acceso a Barra del Chuy (de unos 8 kms de extensión), se encuentra en el km 331 de la ruta N° 9, Cnel Leonardo Olivera. A tan sólo 14 kms de la ciudad de Chuy, se encuentra este balneario oceánico de extensas playas a mar abierto, y enormes dunas de arena sobre la costa.

Se originó en los años 1914, cuando en este lugar se instaló una estación intermedia de telégrafo de la Western Inglesa que mediante tendido submarino, comunicaba las ciudades de Montevideo y Porto Alegre.

Como lugar de veraneo, comenzó a partir de la década del 1930 con la venta de terrenos a los habitantes de la zona de Chuy, Cebollatí, Lascano y Treinta y Tres. La modalidad de turismo agreste y natural que ha impuesto la costa de Rocha llevó a que la Barra de Chuy en la actualidad se extienda por kilómetros hasta la vecina playa Puimayen.

La oferta de alojamiento es diversa, predominan las casas y complejos de cabañas, existiendo también una excelente oferta de camping.

Cuenta con todos los servicios para las provisiones durante su estadía, y además se encuentra muy cerca de la ciudad de Chuy “shopping a cielo abierto”. Los jóvenes pueden “agitar” la noche en los boliches y pubs del centro.

La extensión de sus playas es ideal para largas caminatas. Buscar almejas en la arena, pescar desde las barandas del puente que la une con Barra do Chui ó “Barra Brasilera” son entretenimientos para toda la familia durante las vacaciones en este tranquilo lugar, seguro y en un entorno totalmente natural.

 

 

Galeria fotográfica de Rocha

rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
rocha
Text Size

Búsqueda

Mapa de Rocha

RedTV-Banner RedTV